El antes y el después.


Hola a todos/as. Bienvenido una vez más a mi blog.

Si me hubiesen dicho hace tres años atrás que hiciera esto no me lo creería. Desde pequeñita mis padres me enseñaron a ser una persona fuerte e independiente, me tenían protegida pero a la vez ellos mismos dejaban que en algunas ocasiones tropezará con mis propios errores y que yo misma supiera arregarlo y aprender de ellos. Ellos siempre me han enseñado por las diversas etapas que la vida nos pone y que hay que afrontarlas siempre con una sonrisa, quizás por esto he inculcado la valentía que ellos me han mostrado durante estos 19 años (aunque no lo suficiente como ellos o yo quisiera).

Como he dicho antes la vida nos pone enfrente de cosas que no esperas, que vienen y aunque quieras que se marchen permanecen a lo largo de tu vida, etapas que te marcan el antes y el después de tú vida. Hace cuatro años que mi vida me dio un vuelco de 360º, empecé a madurar, a saber realmente lo que es la vida, a conocer el interior de cada persona y por supuesto a saber realmente quiénes son las personas que se encuentran a mi alrededor. Con  tan solo 16 años fui víctima de sucesos que me marcan por mucho que pase el tiempo, de aquellos que te dejan sin aliento y que cada día que pasa intentas superarlo de la mejor manera posible.
Pasan los días, los meses e incluso los años y muchísimas personas hablan de lo bonita que fue su adolescencia y es que a veces cuando escucho esas palabras me retengo diciendo yo empecé a disfrutar de mi vida a los 17 años, mi adolescencia no fue bonita, al revés fue de lo peor.

Etapas que te marcan al día de hoy, agobios en espacios pequeños, sentirte un día en lo más alto y otros… Otros sentirte en lo más bajo. Retener un año de tú vida, darte un descanso, dejar todo, incluso los estudios, porque sabes que ni tú cabeza ni tú puede superar un curso como 2º de bachillerato. Engañar a las personas que te quieren diciéndole que estás bien, aunque en realidad no es así, pasar el tiempo y no ser capaz de reconocer que necesitas ayuda. En fin millones de cosas por las que pasas, pero que como se suele decir, hasta que no estás en esa situación no te das cuenta realmente de los golpes que te da la vida para ver hasta dónde puede llegar tú fortaleza y tú valentía.
La Rae define depresión como un síndrome caracterizado por una tristeza profunda y por la inhibición de las funciones psíquicas, a veces con trastornos neurovegetativos.  Desde mi punto de vista, yo definiría depresión como un estado de ánimo bipolar, que aunque crees que no está, te hace un daño inmenso hasta el punto de no poder quererte a ti misma e infravalorarte tú sola. ¿Trastornos? Muchos, ya que una persona no es consciente de lo que realmente está viviendo hasta que te encuentras con alguien que sabe cómo darte las soluciones a tus problemas.

Sin embargo está entrada no va para ti, la persona que supo hacerme sentir así y que a día de hoy me marca secuelas que me están resultando difícil de olvidar y de llevar a cabo. Esta entrada va para todas aquellas personas que se sienten de la misma manera que yo hace tres años, porque los problemas por muy graves que sean tienen soluciones. A día de hoy me siento como una nueva persona, viviendo cada instante de mi vida como si fuera el último, aprovechando los momentos que se me arrebataron en un pasado con mi familia y amigos.

Y por supuesto, como mis padres decían de todo se sale y es que por muy oscuro que este el pozo siempre habrá una luz que ilumine tú libertad, porque nadie tiene derecho a cortarte las alas ya que ellos principalmente son los que me enseñaron desde pequeña a enfrentar mis problemas y a que yo le buscará las soluciones, y aunque a veces me empeñé en que no las encontraba a día de hoy con su ayuda me siento una persona muy afortunada, porque después de lo malo viene siempre lo bueno, y aunque haya perdido mi adolescencia puedo recuperar otros momentos de mi vida y enmarcarlos para intentar olvidar todo lo que ocurrió durante aquellos años. Y sin embargo, cuando creía que no iba a poder alcanzar mis sueños y seguir mi vida, aquí estoy luchando y empeñando en conseguir todo aquello que se me ponga por delante.

Un saludo, Irene.

Comentarios

  1. Buenas Irene, conmovedoras tus palabras sobre lo que te sucedió. Solo me gustaría darte muchos ánimos, porque cuando suceden estas cosas te das cuenta como son las personas, tanto las que te han hecho ese mal, como las que han estado ahí verdaderamente. No tengas miedo, eso te hizo más fuerte y todo con el tiempo va desapareciendo!! Ahora te toca formarte para en un futuro poder ayudar a personas que estén sufriendo como tu sufriste.
    Un beso!!

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    1. Hola Irene, me alegro mucho que te haya gustado mi entrada,y por supuesto que sí todo esto me servirá como referente de cara al futuro para poder ayudar a otras personas que pasaron por lo mismo que yo.
      Un beso.

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